Bolivia entrará este sábado en un nuevo ciclo político con la juramentación de Rodrigo Paz Pereira como presidente. Su llegada al poder, con una propuesta centrista y la promesa de abrir nuevamente el país “al mundo”, pone fin a casi veinte años de predominio del Movimiento al Socialismo (MAS) y marca un giro en la política exterior boliviana.
En La Paz ya está todo listo para la ceremonia de investidura, que contará con la presencia de varios mandatarios latinoamericanos y delegaciones internacionales, reflejo del restablecimiento de relaciones con naciones que se habían distanciado del país, como Estados Unidos. Entre los asistentes destacan los presidentes de Argentina, Chile, Ecuador, Paraguay y Uruguay, además del subsecretario de Estado estadounidense, Christopher Landau.
La agenda inicia con una visita a la Catedral Metropolitana, la entrega del Bastón de Mando y un recorrido por la plaza Murillo antes del juramento en el Parlamento. Tras la ceremonia, Paz participará en un desfile simbólico y sostendrá reuniones con los representantes extranjeros.
El nuevo Gobierno busca normalizar vínculos históricos, como el de Estados Unidos —rotos desde 2008— y abrir espacios de diálogo con Chile después de décadas de tensiones marcadas por la demanda marítima. Con la ausencia de Cuba, Nicaragua y Venezuela en la lista de invitados, Paz deja claro que su política exterior se basará en relaciones con países que “defiendan la democracia”.
Paz asumirá en medio de un panorama económico complejo y con la promesa de impulsar un modelo de “capitalismo para todos”, acompañado del vicepresidente electo Edman Lara, tras obtener el 54,96 % en la segunda vuelta del 19 de octubre.











Casi veinte años de un mismo partido eso cansa a cualquiera
Ese Rodrigo Paz Pereira tiene un reto grandísimo por delante
Bolivia dio un giro completo después de tanto tiempo bajo el MAS