Rusia dejó claro este viernes que, aun si se alcanzara un eventual acuerdo de paz en Ucrania, mantendría estructuras de seguridad bajo su control dentro del Donbás. La advertencia la hizo Yuri Ushakov, asesor del Kremlin, al afirmar que la policía y la Guardia Nacional rusa permanecerían en esa región para “garantizar el orden”, incluso en un escenario de posguerra.
Las declaraciones, publicadas por el diario ruso Kommersant, llegan en un momento en que las negociaciones impulsadas por Estados Unidos siguen estancadas y sin señales de avance.
Según Ushakov, Moscú solo aceptará un alto el fuego cuando las fuerzas ucranianas se retiren de la línea del frente. Aunque dijo que podría darse una situación futura sin tropas rusas ni ucranianas en la zona, rápidamente matizó que sí quedarían cuerpos de seguridad controlados por Rusia: “Nuestra Guardia Nacional, la policía, todo lo necesario para organizar la vida”.
Esta propuesta —que implica una presencia rusa de facto en territorio internacionalmente reconocido como ucraniano— sería inaceptable para Kiev, que ha rechazado cualquier fórmula que consolide el control de Moscú sobre el Donbás.
Con los canales diplomáticos congelados y sin señales de que alguna de las partes esté dispuesta a ceder, la perspectiva de una desescalada real parece cada vez más distante.












