El Parlamento ruso dio un paso más hacia la censura digital total. El Consejo de la Federación, su cámara alta, aprobó una polémica ley que castigará con multas a quienes busquen intencionalmente información que el Estado califique como “extremista”. El texto, que ya contaba con luz verde de la Duma, solo espera la firma final de Vladímir Putin para entrar en vigor.
Aunque el gobierno asegura que la medida no afectará a los usuarios comunes, la ley no explica cómo se distinguirá entre una búsqueda casual y una considerada “sistemática”. Con esto, Moscú refuerza su ya agresiva política de vigilancia digital y control del discurso, en la que “extremismo” puede significar desde apoyar a opositores hasta defender derechos de minorías.
Desde la invasión a Ucrania en 2022, el Kremlin ha reprimido cualquier forma de disidencia, cerrando medios, bloqueando redes sociales, persiguiendo activistas y fortaleciendo sus capacidades de rastreo digital con tecnologías avanzadas. Ahora, con esta nueva normativa, incluso buscar información podría ser motivo de castigo.









dique que es pa proteger al pueblo pero lo que quieren e que nadie hable ni piense
si tú pones en Google algo que a Putin no le guste ya tú sabes te desaparecen
eso e lo que le falta a este mundo un internet que te meta preso por curiosear