El secretario general de la ONU, António Guterres, advirtió que el mundo atraviesa un escenario de caos marcado por conflictos, división y crisis climática, y llamó a los líderes globales a asumir con mayor seriedad sus responsabilidades de cara a 2026.
En su mensaje de Año Nuevo, Guterres señaló que la comunidad internacional se encuentra en una encrucijada, con guerras activas, violaciones al derecho internacional y un deterioro acelerado del planeta. Subrayó que la prioridad debe ser aliviar el sufrimiento humano y proteger el medioambiente.
El jefe de Naciones Unidas también alertó sobre la crítica situación financiera del organismo. De los 45,000 millones de dólares solicitados en 2025 para programas de ayuda, solo se recaudaron 12,000 millones, el nivel más bajo en diez años, lo que redujo la asistencia humanitaria a 98 millones de personas, 25 millones menos que en 2024.
Guterres cuestionó además el aumento del gasto militar mundial, que creció casi un 10 % este año hasta alcanzar los 2.7 billones de dólares, una cifra que equivale a trece veces el gasto global en ayuda al desarrollo.
Según afirmó, los conflictos actuales están provocando niveles de destrucción no vistos desde la Segunda Guerra Mundial. En ese contexto, instó a los gobiernos a invertir más en combatir la pobreza y menos en la guerra, y a colocar la paz como prioridad global.
Guterres, quien dejará el cargo en 2026, advirtió que parte del debilitamiento de los fondos para el desarrollo responde a recortes impulsados por Estados Unidos en años recientes.












Se refirió a cómo el mundo se está partiendo en pedazos, con bloques que ya ni se hablan, lo que hace que resolver cualquier lío sea casi imposible.
El secretario general fue clarito: o los líderes se ponen los pantalones ahora, o el 2026 va a ser el año donde las crisis nos van a pasar por encima a todos.
Guterres no anduvo con rodeos. Dijo que entre las guerras, los drones y los bombardeos, el planeta parece un barco sin capitán en medio de una tormenta.