El Senado de Argentina dio aprobación definitiva a la reforma laboral promovida por el presidente Javier Milei, con 42 votos a favor y 28 en contra, tras un proceso legislativo marcado por fuertes tensiones políticas y movilizaciones en las calles.
La norma, que entrará en vigor una vez sea publicada en el Boletín Oficial, introduce cambios estructurales en el mercado laboral argentino y modifica derechos vigentes durante décadas. El proyecto había sido presentado en diciembre y, aunque ya contaba con aval previo, debió regresar a la Cámara Alta tras ajustes realizados en Diputados, luego de la polémica generada por un artículo que reducía salarios durante licencias médicas.
Uno de los puntos centrales es la modificación del cálculo de indemnizaciones por despido, que ahora se basarán exclusivamente en el salario, sin incluir aguinaldos, vacaciones u otras prestaciones. Además, los empleadores podrán pagar sentencias laborales en cuotas.
La reforma también crea el Fondo de Asistencia Laboral (FAL), financiado con aportes que antes iban al sistema previsional y que se destinarán a cubrir indemnizaciones, lo que reduce la carga directa para las empresas.
En cuanto a la jornada laboral, se mantiene el límite semanal de 48 horas, pero se habilitan jornadas de hasta 12 horas diarias. También se establece un “banco de horas”, mediante el cual las horas extra no se abonarán con recargo salarial, sino que podrán compensarse con días libres.
La nueva ley elimina la obligatoriedad de otorgar vacaciones en el verano austral cada año, permitiendo que el empleador las distribuya según necesidades operativas y que puedan fraccionarse en períodos más cortos.
Asimismo, deroga estatutos laborales específicos que protegían a sectores como periodistas, viajantes de comercio y otros gremios. En el caso de trabajadores de plataformas digitales, se mantiene su condición de autónomos, sin reconocimiento como empleados en relación de dependencia.
El texto amplía la lista de servicios esenciales que deben garantizar al menos el 75 % de funcionamiento durante una huelga, incorporando áreas como telecomunicaciones, aeronáutica comercial y servicios portuarios y migratorios. Además, se crea la categoría de “servicios de importancia trascendental”, que deberán operar al 50 %.
Las asambleas sindicales requerirán autorización del empleador y el tiempo destinado a ellas será descontado del salario. Los bloqueos o tomas de fábricas pasan a considerarse infracciones graves.
La aprobación se produjo en un contexto de manifestaciones frente al Congreso. La Confederación General del Trabajo(CGT), que realizó un paro general la semana pasada, anunció que impulsará la judicialización de la ley por considerar que vulnera derechos laborales.
Otros gremios y organizaciones sociales sí se movilizaron este viernes en Buenos Aires, donde se reportaron enfrentamientos con fuerzas de seguridad durante cortes de vías principales.














Entre protestas y tensiones políticas, se nota que la reforma divide opiniones. Habrá que esperar sus efectos en la economía.
Si la CGT va a judicializar la ley, esto apenas comienza. El tema laboral en Argentina seguirá caliente.
Lo del banco de horas y jornadas de 12 horas va a ser muy debatido. Eso cambia bastante la dinámica del trabajo.
Modificar las indemnizaciones y permitir pagos en cuotas puede aliviar a empresas, pero genera incertidumbre laboral.
Es una reforma profunda que cambia muchas reglas del juego. Ahora toca ver cómo impacta realmente en los trabajadores.
Esa reforma laboral seguro va a cambiar muchas reglas del juego en Argentina.
Milei sigue empujando su agenda aunque haya presión en las calles.
42 a favor y 28 en contra… eso fue una votación fuerte y bien dividida.