La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, cuestionó este martes la versión oficial de Estados Unidos sobre la captura del narcotraficante Ismael «El Mayo» Zambada, luego de que un reportaje señalara una presunta participación del Buró Federal de Investigaciones (FBI) en el operativo que terminó con su traslado a territorio estadounidense.
Durante su conferencia de prensa diaria, la mandataria recordó que el entonces embajador de Estados Unidos en México, Ken Salazar, aseguró en 2024 que ninguna agencia estadounidense intervino en la operación. Sin embargo, afirmó que la información publicada recientemente contradice esa versión al atribuir al FBI un papel en el operativo.
«¿Quién miente? ¿Quién mintió? ¿Mintió el embajador Ken Salazar?», expresó Sheinbaum al referirse a las diferencias entre ambas versiones.
Ante esta situación, indicó que el Gobierno mexicano solicitó información adicional para esclarecer los hechos y determinar cuál fue la participación de las autoridades estadounidenses en la captura del histórico líder del Cartel de Sinaloa.
La presidenta advirtió que, de confirmarse que el FBI actuó sin conocimiento del Gobierno mexicano, podrían haberse vulnerado tratados internacionales, la Constitución de México y la Ley de Seguridad Nacional.
Asimismo, informó que la Secretaría de Relaciones Exteriores pidió a la Fiscalía General de la República revisar si durante el operativo se cometió algún delito y gestionar una solicitud formal de información dirigida al FBI sobre las circunstancias de la captura.
Sheinbaum también reiteró que su administración no mantiene ni mantendrá acuerdos con integrantes de organizaciones criminales.
La polémica resurgió después de que un reportaje revelara que la aeronave utilizada para trasladar a Zambada forma parte de una exhibición del FBI en un museo de Nuevo México, lo que reavivó las dudas sobre el grado de participación de las autoridades estadounidenses en el operativo.
La captura de «El Mayo» Zambada, ocurrida el 25 de julio de 2024, generó una crisis diplomática entre México y Estados Unidos debido a que las autoridades mexicanas aseguraron que no fueron notificadas previamente de la operación.
Desde entonces, el Gobierno mexicano ha solicitado información a Washington sobre las circunstancias de la detención, mientras Zambada sostiene que fue secuestrado por Joaquín Guzmán López, hijo de Joaquín «El Chapo» Guzmán, y trasladado por la fuerza a territorio estadounidense, una versión distinta a la ofrecida inicialmente por las autoridades de ese país.













