El Tribunal Supremo de Francia confirmó este miércoles la condena de seis meses de arresto domiciliario contra el expresidente Nicolas Sarkozy, al ratificar su responsabilidad en la financiación irregular de su campaña electoral de 2012.
La decisión marca la segunda condena definitiva para el exmandatario, quien ya enfrentó una sentencia por corrupción y tráfico de influencias. Por ese caso, Sarkozy —de 70 años— cumplió arresto domiciliario entre febrero y mayo pasado, vigilado mediante un brazalete electrónico.
Ahora corresponde a un juez de libertades definir cómo cumplirá esta nueva pena: si volverá a usar brazalete electrónico o si se aplicará otra modalidad de arresto.
El Supremo rechazó todos los argumentos de la defensa, incluidos los cuestionamientos a la composición del tribunal de apelación que confirmó la condena el 14 de febrero, y mantuvo intacto el fondo de la sentencia.
La justicia francesa estableció que la campaña de Sarkozy en 2012 superó por amplio margen el tope legal: gastó 43 millones de euros, casi el doble de lo permitido. Para ocultar ese exceso, se montó un entramado de facturas falsas a través de la empresa Bygmalion. Varios responsables de la firma, el director de campaña y miembros de su partido también fueron condenados.
Los jueces insistieron en que Sarkozy no pudo haber ignorado el aumento desmedido de los actos de campaña que él mismo había solicitado para intentar remontar en las encuestas frente a François Hollande. Por eso desestimaron su versión de que el fraude ocurrió “a sus espaldas”.
La sentencia de apelación —que rebajó la pena original de un año de prisión a seis meses en casa y seis meses suspendidos— queda ahora firme. Y se suma a una larga lista de problemas judiciales para el expresidente, que ya acumula tres condenas y sigue involucrado en procesos abiertos.
El más relevante es el caso de la supuesta financiación libia de su campaña de 2007. Sarkozy enfrenta ahí una potencial condena de cinco años de prisión. Aunque un tribunal ordenó su ingreso inmediato en la cárcel, fue liberado mientras espera que su apelación sea revisada en marzo próximo.













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