La Oficina Nacional de Estadísticas (ONE) informó que la tasa de homicidios intencionales en República Dominicana alcanzó el 18.08% por cada 100,000 habitantes en 2023, mostrando una disminución respecto al año anterior.
Sin embargo, la violencia sigue afectando de manera desproporcionada a la población joven y masculina, según el informe presentado en su catálogo de publicaciones 2024.
Las provincias con mayores tasas de homicidios fueron: San José de Ocoa: 18.98%, Independencia: 18.33% y Dajabón: 17.88%.
Por el contrario, las provincias con las tasas más bajas fueron: Pedernales: 0.00%, Santiago Rodríguez: 5.25% y Sánchez Ramírez: 6.59%.
Los grupos más afectados por homicidios corresponden a jóvenes entre 20 y 34 años, representando el 50.51% del total de casos.
Los hombres continúan liderando las estadísticas de homicidios, con una tasa de 20.64 por cada 100,000, en contraste con 2.5 por cada 100,000 mujeres.
• El 59.4% de los homicidios fueron cometidos con armas de fuego, siendo más prevalente en hombres (62.1%) que en mujeres (37.3%).
• Los conflictos familiares y la violencia de género fueron responsables del 53.7% de los homicidios en mujeres, mientras que en hombres predominan las riñas y disputas (49.6%).
La tasa de heridos por hechos violentos alcanzó el 79.4% por cada 100,000 habitantes en 2023, con Barahona, La Romana y Peravia liderando las estadísticas.
Entre los heridos, el 38.94% estuvo involucrado en riñas o disputas, y el 30.58% en robos o intentos de robo.
Aunque la reducción de la tasa nacional de homicidios refleja un avance, la alta incidencia de violencia en la población joven y masculina sigue siendo alarmante. Las autoridades destacan la necesidad de reforzar políticas públicas enfocadas en la prevención de la violencia y la protección de los grupos más vulnerables.










¡Los padres deben asumir su responsabilidad!
¡La delincuencia juvenil es un problema de todos!
Mientras haya desigualdad, seguirá habiendo violencia.
¡Los políticos siempre manipulan las cifras!
La solución no es más mano dura, sino más educación y empleo.
Los jóvenes necesitan más oportunidades, no más policías.
¿Y qué hay de la violencia intrafamiliar? ¡Nadie habla de eso!
¡Claro que bajó! Es que ahora matan más rápido.
Otra vez con las estadísticas. Mientras haya un solo joven afectado, no hay victoria.
¡Mentiras! En mi barrio sigue siendo una guerra. Las cifras no reflejan la realidad que vivimos.