El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, intensificó sus tensiones con aliados europeos al lanzar críticas contra la primera ministra italiana, Giorgia Meloni, por no alinearse con la estrategia de Washington frente al conflicto con Irán.
De acuerdo con el diario Corriere della Sera, Trump expresó su descontento con la postura de Italia, cuestionando su falta de respaldo en un momento de creciente presión internacional. El mandatario también insinuó que el país europeo depende en gran medida de Estados Unidos, incluso en materia energética.
Además, dejó entrever un distanciamiento personal con Meloni, al señalar que hace tiempo no mantienen comunicación y que su percepción sobre la líder italiana ha cambiado.
En paralelo, el presidente estadounidense reavivó su confrontación con el papa León XIV, a quien acusó de no comprender la gravedad del escenario relacionado con el programa nuclear iraní. Trump insistió en que el pontífice no debería involucrarse en asuntos geopolíticos o militares.
Las declaraciones se producen después de que Meloni saliera en defensa del líder de la Iglesia católica, calificando como inaceptables los comentarios del mandatario estadounidense.
Este nuevo episodio evidencia fisuras entre aliados tradicionales y amplía el frente de confrontación de Trump, no solo con gobiernos europeos, sino también con el Vaticano, en un contexto de alta tensión global.












