El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, descartó este jueves cualquier reunión con el papa León XIV para limar asperezas, en medio de las crecientes tensiones entre Washington y la Santa Sede por el conflicto con Irán.
“No lo veo necesario”, afirmó Trump desde la Casa Blanca, al tiempo que reiteró su postura firme contra Teherán: “Irán no puede tener un arma nuclear”.
El mandatario defendió la estrategia de su Gobierno en el conflicto, destacando el bloqueo naval impuesto en la región. “Se está manteniendo muy firme, con mucha fuerza. Creo que estamos haciendo grandes progresos”, aseguró.
Las relaciones entre Washington y el Vaticano atraviesan uno de sus momentos más tensos, tras una serie de críticas directas de Trump al pontífice, a quien ha calificado de “débil ante el crimen” y “terrible en política exterior”.
Las fricciones se intensificaron luego de que León XIV manifestara su preocupación por los conflictos internacionales y las políticas migratorias, en un mensaje interpretado como una crítica hacia la administración estadounidense.
Por su parte, el papa evitó escalar el conflicto y reafirmó su postura en favor de la paz: “Seguiré manifestándome enérgicamente contra la guerra”, insistiendo en la necesidad de promover el diálogo y soluciones multilaterales.
Las tensiones también generaron reacciones en la comunidad internacional. La primera ministra de Italia, Giorgia Meloni, defendió el rol del pontífice al considerar “justo y normal” que invoque la paz.
En la misma línea, el presidente de Irán, Masoud Pezeshkian, calificó de “inaceptables” los ataques verbales contra el papa, mientras que el jefe del Gobierno de España, Pedro Sánchez, aseguró que el pontífice “siembra la paz”.













Eso no ayuda al diálogo
La situación está complicada
Eso sube la tensión