Ucrania lanzó este jueves una nueva serie de ataques con drones contra instalaciones energéticas de Rusia, alcanzando depósitos de petróleo en varias regiones e incendiando dos petroleros en el mar de Azov, en una nueva escalada del conflicto entre ambos países.
Las autoridades rusas informaron de incendios en depósitos de combustible en las regiones de Tver y Stávropol, mientras que en el mar de Azov dos embarcaciones dedicadas al transporte de petróleo fueron impactadas por drones. Uno de los buques continuaba ardiendo horas después del ataque, aunque las tripulaciones fueron evacuadas.
El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, afirmó que las fuerzas de su país también atacaron una terminal petrolera en la región de Rostov, una instalación de almacenamiento de combustible y una estación de bombeo en Ufa, ubicada a unos 1,500 kilómetros de la frontera. Según el mandatario, estas operaciones buscan aumentar la presión sobre Moscú.
Por su parte, el Ministerio de Defensa ruso aseguró haber derribado 73 drones ucranianos durante la noche, mientras que Ucrania denunció un nuevo ataque ruso con 94 drones y dos misiles balísticos contra su territorio.
La ofensiva se produce un día después de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunciara que autorizará a Ucrania a fabricar bajo licencia los sistemas de defensa antiaérea Patriot, un respaldo que Kiev considera clave para fortalecer su capacidad militar.















