Un día como hoy, 14 de julio, falleció Joaquín Balaguer en 2002 a los 95 años, tras varios días en estado crítico. Su muerte marcó el fin de una era en la política dominicana.
Ocupó la Presidencia en siete ocasiones y fue figura clave durante más de cinco décadas, desde los años de Trujillo hasta el inicio del siglo XXI. Fue velado en su residencia y luego en el Palacio Nacional y la iglesia Nuestra Señora de La Paz, siendo despedido por multitudes que reconocían su legado político, literario e intelectual.
Balaguer fue vicepresidente de Trujillo y luego presidente tras la muerte del dictador, liderando la etapa de «destrujillización». Su influencia marcó las transiciones políticas del país, especialmente después de la Revolución de Abril de 1965.
Gobernó 12 años seguidos entre 1966 y 1978, y regresó al poder de 1986 a 1996. A pesar de sus vínculos con el autoritarismo, logró posicionarse como figura clave en las negociaciones democráticas, respaldando incluso a Leonel Fernández en 1996.
El expresidente fue visto por muchos como el “hombre indispensable” de la política dominicana. Murió siendo una figura de respeto incluso para sus antiguos adversarios.
Fue enterrado en el cementerio Cristo Redentor, tras un funeral multitudinario que duró más de 16 horas. Su legado político sigue siendo objeto de debate, pero su impacto en la historia del país es incuestionable.











Balaguer así ciego sabía la maña de todo lo que le rodeaban
Balaguer una leyenda de la política
Fue dictador pa’ unos y salvador pa’ otros pero nadie puede decir que no dejó su huella
Balaguer gobernaba medio ciego pero veía más que todos los políticos de ahora
Ese viejo fue un maestro de la política gustele a quien no le guste