República Dominicana.- Recientemente publicamos un artículo alertando sobre el uso del número 809 645 6104 en prácticas como acoso, intimidación y posibles estafas. La denuncia, relacionada por algunos con una forma moderna de caliesaje, desató alerta pública y llevó a que otros medios se hicieran eco del tema, confirmando que no se trataba de un caso aislado.
Así también, nueva información comenzó a circular, incluyendo casos donde estarían utilizando números asociados a instituciones bancarias para realizar este tipo de prácticas.
Llama poderosamente la atención que como por arte de magia, tras la publicación de dicho artículo, el historial del número en la web ha desaparecido casi por completo. ¿Quién lo eliminó? ¿Los propios responsables de estas operaciones, o estructuras con capacidad para limpiar rastros digitales?
En Estados Unidos, por ejemplo, la Cámara de Representantes prohibió recientemente el uso de WhatsApp en todos sus dispositivos oficiales, alegando riesgos de ciberseguridad, falta de transparencia y vulnerabilidades graves en la protección de datos.
La decisión subraya cómo herramientas de comunicación ampliamente usadas pueden convertirse en vehículos para el monitoreo o el abuso, especialmente cuando no hay mecanismos efectivos de control.
Mientras tanto, en contextos como el nuestro donde las instituciones fallan en garantizar la privacidad de los ciudadanos, el caliesaje se convierte en una amenaza latente. No solo se borra el rastro, también se desvanece la protección.











Esto no es casualidad. Hay manos poderosas detrás. Que no nos sorprenda si luego vemos más números haciendo lo mismo sin que nadie los frene.
Si pueden borrar el historial de un número así, imagínate lo que no podrán hacer con nuestros datos personales. ¡Esto va más allá de una simple estafa!
Después de leer esto, da miedo hasta responder una llamada. Estamos totalmente vulnerables y sin un sistema que nos proteja.
Da miedo pensar que usan apps como WhatsApp para vigilar o estafar, y nadie hace nada. El caliesaje moderno ya está aquí, y sin control.
Esto parece más que una simple estafa. Si logran desaparecer huellas digitales, estamos hablando de algo muy serio. ¿Y las autoridades?
Es alarmante que borren el rastro del número. Eso sugiere que hay gente con poder detrás. ¿Y la protección al ciudadano? Brilla por su ausencia.
Ahora sí es verdad que hay que volver al papelito y al mensajero a pie. ¡Ni Signal se salvó!”
Ya no hay forma de estar tranquilo ni chateando. Hasta los stickers están bajo vigilancia
Los mismos que dicen defender la privacidad son los que te están espiando. ¡Qué bulto!
Eso del cifrado de extremo a extremo es puro cuento chino. El que tenga algo serio que decir, mejor que lo haga en persona y sin celular cerca.
Y uno creyendo que el candadito de WhatsApp lo protegía… ¡hasta los pensamientos te sacan ya!
si tu ta joseando callaito te va mejor porque ya hasta los celulares son chota
tamo en un reality sin saberlo loco aquí el que no corre vuela
en este país te espían te graban y después quieren que uno se quede callao
oye esa vaina borran el rastro como si fuera magia eso tiene que ser gente con cuarto
yo sabía que había pila de brechero pero ya esto e un abuso viejo
hermano eso e caliesaje digital versión 3.0 con wifi y todo
ta fuerte que hasta los bancos tan metiendo miedo uno no puede ni fiarse ya
ese número seguro lo tiene un popi metido en lío raro y lo tan tapando
mira manito si tu no cuida lo que habla por whatsapp te jodite sin darte cuenta