La situación de Taiwán se perfila como uno de los temas más delicados en la próxima reunión entre el presidente chino, Xi Jinping, y el mandatario estadounidense, Donald Trump, prevista para esta semana en China.
Pekín buscaría aprovechar el encuentro para presionar a Washington con el objetivo de limitar el suministro de armas a Taipéi o modificar el discurso oficial de Estados Unidos respecto al estatus de la isla, gobernada de manera autónoma desde 1949 pero considerada por China como parte de su territorio.
Antes de viajar al gigante asiático, Trump adelantó que abordará con Xi el tema de la venta de armamento a Taiwán, una práctica que ha generado constantes tensiones entre ambas potencias.
“Al presidente Xi le gustaría que no lo hagamos”, declaró Trump desde la Casa Blanca, al referirse al apoyo militar estadounidense hacia la isla.
Analistas internacionales consideran que el contexto actual podría favorecer a China en la negociación, especialmente ante las dificultades de Washington para manejar simultáneamente la crisis con Irán y las tensiones en Asia.
El especialista William Yang, del Crisis Group, estima que Xi intentará persuadir a Trump de adoptar una postura pública más firme contra la independencia de Taiwán, argumentando que eso reduciría el riesgo de un conflicto directo entre ambas naciones.
Estados Unidos mantiene desde hace décadas una política ambigua sobre Taiwán: aunque reconoce oficialmente a Pekín, continúa suministrando apoyo defensivo a la isla mediante acuerdos y garantías aprobadas por el Congreso estadounidense.
Durante la administración Trump, Washington ha autorizado multimillonarias ventas de armas a Taiwán, incluyendo un paquete militar valorado en más de 11,000 millones de dólares aprobado el año pasado.
Sin embargo, reportes recientes indican que la Casa Blanca habría pausado temporalmente nuevas transferencias militares para evitar tensiones adicionales antes de la cumbre entre ambos líderes.
Expertos señalan que cualquier variación en el lenguaje diplomático de Estados Unidos sobre Taiwán podría ser interpretada como una concesión hacia China y tener repercusiones en el equilibrio geopolítico de la región.















Cuando las dos potencias hablan de Taiwán el mundo entero se pone en expectativa
Esa reunión entre Xi Jinping y Trump viene cargada de tensión mundial
Ahí es que la cosa se pone caliente porque Taiwán es un tema que China no relaja ni un chin