El 21 de junio se celebra el Día Internacional de la Celebración del Solsticio, proclamado por la ONU en 2019 a propuesta de Bolivia. Aunque es una conmemoración reciente a nivel oficial, tiene raíces milenarias en las culturas antiguas que celebraban los ciclos solares, agradeciendo por la vida, la fertilidad y las cosechas.
En muchos países del mundo esta fecha marca el inicio del verano (o del invierno en el hemisferio sur) y se celebra con rituales espirituales y tradicionales.
En Bolivia, el Willka Kuti o Machaq Mara, considerado el Año Nuevo Andino, Amazónico y del Chaco, marca el retorno del Sol y simboliza la renovación del tiempo. Esta tradición ancestral fue reconocida oficialmente como día festivo desde 2009 bajo el mandato de Evo Morales.
En otras regiones, como Europa, se celebran fiestas como Litha, Juhannus, la noche de Iván Kupala y actividades en lugares como Stonehenge, todas centradas en el fuego, el agua y la conexión espiritual con la naturaleza.
Hoy en día, se invita a las personas a realizar rituales de renovación, limpieza emocional y celebración colectiva.
Encender velas, meditar, donar ropa, hacer comidas con seres queridos o escribir deseos para quemarlos como símbolo de nuevos comienzos son algunas formas sugeridas de vivir esta fecha. La espiritualidad, el agradecimiento y la armonía con el entorno siguen siendo los ejes de esta celebración solar.










esos bolivianos tienen su cultura bien plantá uno tiene que aprender a valorar lo de uno también
me encantan esas vainas ancestrales como el Willka Kuti eso tiene una energía heavy
eso es lo que yo llamo una celebración con sentido espiritual y conexión con la tierra