La Asamblea General de las Naciones Unidas estableció en 2015 el 5 de noviembre como el Día Mundial de Concienciación sobre los Tsunamis, con el propósito de fomentar la prevención, preparación y educación frente a uno de los fenómenos naturales más devastadores del planeta.
Para 2025, el lema de esta conmemoración es “Prepararse para los tsunamis invirtiendo en seguridad”, una llamada global a reforzar la resiliencia costera, construir infraestructuras seguras y promover comunidades preparadas.
Este enfoque se enmarca dentro del programa mundial de la UNESCO, “Tsunami Ready”, que impulsa la cooperación entre gobiernos, científicos, líderes locales y ciudadanía para reducir los riesgos y salvar vidas.
“Los tsunamis pueden ser mortales, pero no tienen por qué serlo. Podemos evitar que la amenaza se convierta en un gran desastre”, recuerda la ONU.
Un tsunami, también llamado sunami, es una serie de olas gigantes generadas por una perturbación submarina. Generalmente se originan por terremotos en el fondo del océano, aunque también pueden ser causados por erupciones volcánicas, deslizamientos de tierra, derrumbes costeros o incluso por el impacto de meteoritos en el mar.
La historia ha demostrado que una sola ola puede arrasar comunidades enteras. Sin embargo, con educación, sistemas de alerta temprana y planes de evacuación efectivos, los efectos devastadores de un tsunami pueden prevenirse o mitigarse significativamente.











Invertir en seguridad costera e clave mejor gastar en prevención que lamentar después
Aquí en el Caribe deberíamos poner más atención a eso porque estamos rodeaos de mar
Ese día e importante porque uno nunca sabe lo que puede pasar con esos fenómenos tan fuertes