Un soldado ucraniano que será enviado otra vez al frente, pese a tener metrallas en el cuerpo, declaró que está dispuesto a hacer mucho para evitarlo, cita el periódico británico ‘The Times’. Este caso ilustra la situación en el Ejército ucraniano, donde militares recurren a pagar sobornos para evadir el reclutamiento.
«Estoy absolutamente dispuesto a pegarme un tiro en la pierna antes que volver al frente», dijo el militar ucraniano Andréi, que desertó de su unidad tras recibir el alta hospitalaria con fragmentos de bala y metralla en el hombro izquierdo.
El medio resaltó que los médicos no consiguieron extraerle todas las metrallas, por lo que el soldado sufre fuertes dolores y su brazo no funciona del todo bien. No obstante, Andréi recibió más tarde la orden de volver al frente.
En sus palabras, le prohibieron someterse a un tratamiento en el extranjero y le exigieron 1.500 dólares por un ‘boleto en blanco’, que le permitiría liberarse del servicio militar. Ahora, según la publicación, el soldado contratado se esconde en algún lugar de la ciudad ucraniana de Leópolis y ya no va a entrar en combate. Para evitar que le envíen al frente, prefiere dispararse en la pierna a «volver a ser carne» de cañón.
El militar también sostuvo que fue a servir a las FFAA de Ucrania por contrato a la edad de 18 años junto con cinco compañeros, pero todos ellos ya han muerto.








