Al menos 26 personas murieron y otras 61 resultaron heridas tras una explosión registrada en una fábrica de fuegos artificiales en el centro de China.
El estallido ocurrió alrededor de las 4:43 de la tarde del lunes 4 de mayo en la empresa Liuyang Huasheng Fireworks Manufacturing and Display Company, ubicada en Liuyang, según informaron medios estatales.
Ante la magnitud del siniestro, el presidente Xi Jinping ordenó el envío de expertos a la zona afectada, incluyendo unos 480 socorristas para reforzar las labores de rescate y la búsqueda de personas desaparecidas.
Videos difundidos en redes sociales mostraron múltiples explosiones consecutivas acompañadas de una densa nube de humo que se elevaba sobre una zona rural rodeada de montañas.
De acuerdo con la agencia estatal Xinhua, la policía detuvo a los gerentes de la empresa, mientras las autoridades investigan las causas del incidente. “Los responsables deben rendir cuentas”, expresó el mandatario.
Liuyang es considerado uno de los principales centros de producción pirotécnica del país, generando cerca del 60 % de los fuegos artificiales que se comercializan en China y el 70 % de los destinados a exportación.
Este no es un hecho aislado: en febrero pasado, explosiones en establecimientos similares en las provincias de Hubei y Jiangsu dejaron al menos 20 fallecidos.













