El Gobierno de Canadá ha comenzado a aplicar medidas más estrictas en materia migratoria, advirtiendo a miles de solicitantes de asilo que deberán abandonar el país voluntariamente o enfrentar procesos de deportación hacia Estados Unidos.
La iniciativa, impulsada por el Ministerio de Inmigración, afecta a personas que ingresaron de forma irregular desde territorio estadounidense a partir de junio de 2025. Según estimaciones oficiales, hasta unas 30,000 personas podrían verse impactadas por esta decisión.
Las autoridades han enviado notificaciones formales en las que instan a los migrantes a salir del país y confirmar su salida ante la Agencia de Servicios Fronterizos. En caso contrario, se procedería con órdenes de expulsión.
El endurecimiento de estas políticas responde a cambios introducidos por la ley C-12, promovida por el Bloque Quebequés, que elimina la posibilidad de que ciertos solicitantes de refugio accedan a audiencias ante el Consejo de Inmigración y Refugiados, acelerando así los procesos de deportación.
Expertos en derecho migratorio han manifestado preocupación por las consecuencias de estas medidas, advirtiendo que quienes regresen a Estados Unidos podrían enfrentar detenciones por parte del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas.
Antes de esta reforma, los solicitantes de asilo que ingresaban de manera irregular contaban con mayores oportunidades para presentar sus casos ante las autoridades. Sin embargo, las nuevas disposiciones buscan frenar el flujo migratorio y agilizar los procedimientos de expulsión.













Muchos se verán afectados
La situación se complica
Eso está fuerte