La World Health Organization informó este lunes que ascendió a 220 el número de “muertes sospechosas” vinculadas al brote de ébola que afecta a la Democratic Republic of the Congo, donde también se contabilizan más de 900 casos sospechosos.
El director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, advirtió que la epidemia se propaga rápidamente y reconoció que las autoridades sanitarias enfrentan dificultades para contenerla.
“El brote nos está superando”, expresó Tedros durante una reunión virtual organizada por los Africa Centres for Disease Control and Prevention.
La situación se concentra principalmente en las provincias de Ituri y Kivu del Norte, regiones afectadas por conflictos armados y desplazamientos masivos de población, lo que ha complicado las labores médicas y humanitarias.
Además, la OMS confirmó incidentes de seguridad en centros de salud y alertó sobre la desconfianza de comunidades locales hacia las autoridades extranjeras, un factor que dificulta la respuesta sanitaria.
El organismo también explicó que actualmente no existen vacunas ni tratamientos aprobados específicamente para la cepa Bundibugyo del virus del ébola, cuya tasa de mortalidad puede alcanzar hasta un 50 %.
La enfermedad ya se extendió a Uganda, donde se han reportado siete casos, incluida una muerte relacionada con un contagio importado desde territorio congoleño.
Ante el avance de la epidemia, la OMS elevó de “alto” a “muy alto” el riesgo de propagación dentro del Congo, mientras mantiene el nivel “alto” para África subsahariana y “bajo” a nivel global.















