Tirana, Albania.– Las protestas contra varios proyectos turísticos de gran escala vinculados a la familia del presidente estadounidense Donald Trump continúan creciendo en Albania, donde activistas y ciudadanos mantienen una campaña de oposición que ha sido bautizada como la “revolución del flamenco”.
El movimiento rechaza especialmente la construcción de un complejo turístico de lujo asociado al empresario Jared Kushner y a Ivanka Trump, al considerar que la iniciativa podría tener efectos negativos sobre ecosistemas sensibles y representa una muestra de excesiva cercanía entre el poder político y los grandes intereses económicos.
Durante las últimas semanas, las movilizaciones han ganado visibilidad tanto dentro como fuera del país. Miembros de la diáspora albanesa han organizado manifestaciones de apoyo en ciudades de Italia, Estados Unidos y Canadá, ampliando el alcance internacional de la protesta.
Este fin de semana se realizaron nuevas concentraciones en la ciudad costera de Vlora, una de las zonas donde se prevé el desarrollo de los proyectos turísticos. Paralelamente, miles de personas se congregaron en Tirana para expresar su rechazo a las iniciativas y reclamar mayores garantías para la protección del patrimonio natural del país.
Lo que inicialmente surgió como una causa centrada en la defensa del medioambiente ha evolucionado hacia un movimiento más amplio que cuestiona el modelo de desarrollo impulsado por las autoridades y el impacto que las grandes inversiones turísticas podrían tener sobre los recursos naturales y las comunidades locales.
Los manifestantes sostienen que el crecimiento económico no debe lograrse a costa de áreas de alto valor ecológico, mientras que los promotores de los proyectos defienden las inversiones como una oportunidad para impulsar el turismo y generar empleos en el país balcánico.














