Medios de comunicación iraníes informaron este viernes sobre la existencia de un proyecto de acuerdo entre Irán y Estados Unidos destinado a establecer las bases para poner fin al conflicto en Oriente Medio, aunque sin incluir concesiones inmediatas sobre el estrecho de Ormuz ni compromisos definitivos respecto al programa nuclear iraní.
La información surge mientras el presidente estadounidense, Donald Trump, aseguró que ambas partes estarían cerca de concretar un acuerdo marco y afirmó que la firma podría producirse en los próximos días. Sin embargo, las autoridades iraníes se mostraron más cautelosas y señalaron que aún no existe una decisión definitiva sobre el eventual pacto.
Según la agencia oficial iraní IRNA, el borrador no contempla que Teherán renuncie al control del estratégico estrecho de Ormuz ni que restablezca las condiciones previas al conflicto con Estados Unidos e Israel. Asimismo, plantea que los temas relacionados con el programa nuclear sean discutidos en una ronda de negociaciones posterior de 60 días.
Entre los asuntos pendientes figuran el derecho de Irán a enriquecer uranio y la conservación de material nuclear ya procesado, cuestiones que el Gobierno iraní considera fundamentales para cualquier acuerdo definitivo.
Por su parte, la agencia Mehr publicó un documento que atribuye a un posible acuerdo de 14 puntos, el cual incluiría un cese permanente de las hostilidades, el desbloqueo de miles de millones de dólares en fondos iraníes congelados en el extranjero y el levantamiento de sanciones económicas impuestas por Washington.
Las conversaciones se producen en medio de una compleja situación regional marcada por enfrentamientos entre Irán, Israel y grupos aliados en distintos frentes de Oriente Medio, así como por las tensiones en torno al estrecho de Ormuz, una de las rutas marítimas más importantes para el comercio mundial de petróleo.
Mientras Washington sostiene que un eventual acuerdo debe impedir que Irán desarrolle armas nucleares, Teherán insiste en preservar sus derechos en materia nuclear y garantizar el levantamiento de las sanciones que afectan su economía.
Aunque las negociaciones parecen avanzar, ambas partes mantienen diferencias significativas sobre aspectos considerados esenciales, por lo que el futuro de un acuerdo definitivo sigue siendo incierto.
















Tampoco incluye compromisos definitivos respecto al programa nuclear iraní, uno de los principales puntos de fricción entre ambos países.
El proyecto de acuerdo no contempla concesiones inmediatas sobre el estratégico Estrecho de Ormuz, una de las rutas energéticas más importantes del mundo.
Según las versiones difundidas por la prensa iraní, el documento plantea bases generales para una posible salida negociada al conflicto entre ambas potencias.