Las autoridades de Ohio rescataron a 16 niños, de entre 18 meses y 18 años, que presuntamente vivían en condiciones infrahumanas dentro de una vivienda, donde, según los investigadores, permanecieron confinados en una habitación de aproximadamente 3.6 por 3.6 metros durante casi cuatro años.
De acuerdo con la Policía, los menores fueron encontrados en un estado de abandono severo, con comportamientos y condiciones que los agentes describieron como propios de personas que habían permanecido aisladas por largo tiempo. Las autoridades señalaron que la vivienda presentaba condiciones sanitarias extremadamente precarias, incluso peores que las utilizadas para alojar ganado.
Los investigadores informaron que algunos de los niños no podían comunicarse, mientras que otros tenían un habla muy limitada. Ninguno estaba inscrito en la escuela y la mayor, de 18 años, no podía deletrear su propio nombre.
Siete de los menores fueron trasladados a hospitales para recibir atención médica, uno de ellos en estado crítico.
Por el caso fueron acusados los padres y abuelos de los niños: Gary Siders Sr., Gary Siders Jr., Christina Siders y Elizabeth Siders, quienes enfrentan más de una docena de cargos por poner en peligro a menores. Los cuatro se declararon no culpables y permanecerán bajo custodia con una fianza de 300,000 dólares cada uno mientras avanza el proceso judicial.














