El Gobierno de Venezuela denunció este martes que 33 niños y niñas venezolanos permanecen “secuestrados” en territorio de Estados Unidos, tras haber sido separados de sus familias por autoridades migratorias. Caracas calificó el hecho como una grave violación al derecho internacional, a los derechos humanos y a la propia legislación estadounidense.
“Es una práctica criminal, inhumana y forajida, impropia de un Estado que pretende erigirse en defensor de las libertades mientras pisotea los derechos más elementales de la infancia”, señaló el canciller Yván Gil a través de un comunicado difundido en su canal de Telegram.
El alto funcionario acusó directamente al encargado de negocios de EE.UU. en Colombia, John McNamara, de ser el “autor material” de este acto y “responsable directo” de mantener la retención de los menores, que el Ejecutivo venezolano considera “ilegal y profundamente inmoral”.
“Exigimos la liberación inmediata y sin condiciones de todos y todas. Deben reunirse ya con sus familias. ¡Libertad para los niños y niñas secuestrados!”, concluyó el texto.
Repatriaciones en curso
La denuncia surge días después de que Venezuela recibiera un vuelo con 237 migrantes repatriados desde Estados Unidos, entre ellos siete menores que habían sido previamente separados de sus padres.
La semana anterior, otro grupo idéntico de niños llegó en condiciones similares. En mayo, las autoridades celebraron el retorno de Maikelys Espinoza, una niña de apenas dos años.
El presidente Nicolás Maduro y diversos miembros de su administración han denunciado en reiteradas ocasiones las políticas migratorias estadounidenses que permiten la separación de familias, exigiendo la repatriación inmediata de todos los menores afectados.










Si fue por migración, ¿cómo es que todavía no han resuelto eso?
Ya esto no es política, es humanidad, son muchachos, no armas
Eso suena fuerte, pero si es verdad, a esos niños hay que devolvérselos a sus padres