Al menos 29 personas murieron y más de 100 resultaron heridas tras un atentado suicida ocurrido en la ciudad de Quetta, en Pakistán.
El ataque tuvo como objetivo un tren de cercanías que transportaba a personal militar y a sus familias hacia una zona residencial.
Según las autoridades, un atacante suicida detonó un coche bomba al paso del convoy cerca de las vías férreas, en el sector de Chaman Phatak.
La fuerte explosión provocó el descarrilamiento de la locomotora y de tres vagones; dos de ellos se volcaron completamente y quedaron envueltos en llamas.
La onda expansiva también causó graves daños en edificios residenciales cercanos y destruyó más de una docena de vehículos estacionados en la zona.














