Pekín reiteró este domingo que no retrocederá ante la amenaza del presidente estadounidense Donald Trump de imponer un arancel del 100% a las importaciones chinas, instando a Washington a resolver las diferencias mediante el diálogo y no con presiones.
“La postura de China es clara: no queremos una guerra arancelaria, pero no la tememos”, señaló el Ministerio de Comercio en un comunicado publicado en línea.
El mensaje llega dos días después de que Trump advirtiera que, a partir del 1 de noviembre, elevará los impuestos a los productos chinos si Pekín mantiene sus restricciones a la exportación de tierras raras, materiales esenciales para la industria tecnológica y militar.
La tensión amenaza con frustrar una reunión prevista entre Trump y el presidente chino Xi Jinping, y podría poner fin a la tregua arancelaria alcanzada meses atrás, cuando ambos países superaron brevemente el 100% de impuestos en abril.
El Ministerio chino advirtió que “si Estados Unidos insiste en su práctica, China tomará medidas firmes para proteger sus intereses legítimos”.
Pekín también criticó la reciente expansión de sanciones estadounidenses contra empresas chinas y la implementación de nuevas tarifas portuarias que entrarán en vigor esta semana, a las que respondió con medidas similares contra embarcaciones de EE.UU.
China controla cerca del 70% de la producción mundial y el 90% del procesamiento de tierras raras, minerales clave para motores, radares, autos eléctricos y dispositivos electrónicos. Según Pekín, las licencias de exportación seguirán otorgándose para “usos civiles legítimos”, aunque reconoció que estos materiales tienen aplicaciones militares.









Trump anda en modo campaña, tirando fuego pa’ todos lados.
China no se deja meter presión fácil, ellos siempre devuelven la bola.
Esa guerra comercial va a calentar la economía mundial otra vez.