La red aeroportuaria de Estados Unidos continúa bajo presión por el cierre del gobierno, que ha obligado a la Administración Federal de Aviación (FAA) a implementar recortes progresivos en el tráfico aéreo. Desde este fin de semana, numerosos aeropuertos comenzarán a operar con menos vuelos, una reducción que se ampliará hasta alcanzar un 10 % el 14 de noviembre.
El Gobierno de Donald Trump publicó la lista de los 40 aeropuertos que se verán afectados, entre ellos los más transitados del país y terminales frecuentados por jets privados. Hartsfield-Jackson (Atlanta), Los Ángeles, Miami, O’Hare (Chicago), JFK, LaGuardia, Dallas-Fort Worth, Denver y Charlotte figuran entre los más impactados.
La medida también alcanzará aeropuertos medianos y centros de carga clave como Memphis, Louisville —base central de UPS— y Anchorage. En todos los casos, la reducción responde a la falta de controladores aéreos, quienes llevan semanas trabajando sin paga debido al cierre gubernamental.
La FAA explicó que los recortes buscan evitar un colapso operativo ante la fatiga del personal, ya que muchos controladores habían asumido turnos extendidos incluso antes del cierre federal. Las afectaciones podrían generar más cancelaciones y retrasos en los próximos días, especialmente mientras se acerca el 14 de noviembre, fecha en que la reducción será máxima.














Los pasajeros se van a volver locos con los retrasos y cancelaciones
Si la FAA reduce vuelos un 10 % eso va a armar un tapón aéreo durísimo
Ese cierre del gobierno en Estados Unidos ta trayendo un lío grande en los aeropuertos