Con 33 votos a favor, el Congreso del estado mexicano de Sinaloa nombró este sábado a Yeraldine Bonilla Valverde como gobernadora interina, tras la solicitud de licencia temporal de Rubén Rocha Moya.
La designación se produjo luego de que Rocha Moya anunciara de manera sorpresiva que dejaría el cargo de forma provisional para facilitar las investigaciones de la fiscalía general mexicana, en medio de acusaciones por presuntos vínculos con el narcotráfico.
El mandatario estatal, cercano al expresidente Andrés Manuel López Obrador, rechazó los señalamientos provenientes de la fiscalía del Distrito Sur de Nueva York, que solicitó su captura con fines de extradición, calificándolos como “falsos y dolosos”.
Según las autoridades estadounidenses, Rocha Moya y otros nueve políticos del oficialismo habrían mantenido vínculos con el Cártel de Sinaloa para distribuir grandes cantidades de narcóticos en territorio estadounidense.
Estados Unidos también solicitó la detención de otras figuras políticas, entre ellas Juan de Dios Gámez, alcalde de Culiacán, quien igualmente anunció que dejaría el cargo.
En su primer mensaje, Bonilla Valverde defendió la gestión de su antecesor y reiteró que las acusaciones en su contra carecen de fundamento.












