El contraperitaje solicitado por la defensa de Antonio Espaillat y Maribel Espaillat concluyó que no fueron halladas evidencias químicas de explosivos en las muestras analizadas tras el colapso del techo de la discoteca Jet Set, tragedia ocurrida en abril de 2025 que dejó 236 muertos y más de 180 heridos.
Sin embargo, el informe elaborado por la empresa Exponent sostiene que no puede descartarse completamente la participación de un artefacto explosivo, debido a supuestas limitaciones en la preservación y documentación de la escena.
El documento, depositado por los abogados Miguel Valerio y Ramón Emilio Núñez, cuestiona además el peritaje realizado por la Onesvie, alegando presuntas fallas metodológicas y asegurando que la investigación oficial se enfocó desde el inicio en la teoría de la sobrecarga estructural.
Según el informe encabezado por el doctor Alfonso Ibarreta, algunos testimonios, videos y el comportamiento del colapso permitían considerar la posibilidad de una explosión, aunque las pruebas químicas realizadas a 14 muestras no detectaron residuos asociados a explosivos.















