El gobierno de Estados Unidos lanzó un fuerte mensaje a la India, advirtiéndole que deberá romper sus vínculos con Rusia y los BRICS si no quiere enfrentar duros aranceles comerciales. El secretario de Comercio, Howard Lutnick, señaló que Nueva Delhi “debe decidir de qué lado está” y dejar de ser “la vocal entre Rusia y China”.
La medida se produce después de que Washington impusiera un 50 % de aranceles a los productos indios la semana pasada, una presión que busca forzar a la India a reducir sus compras de petróleo ruso y a abrir más su mercado a las empresas estadounidenses.
Sin embargo, el gobierno indio respondió que continuará tomando decisiones basadas en sus propios intereses. La ministra de Finanzas, Nirmala Sitharaman, afirmó que el país elegirá dónde comprar petróleo según el precio, la logística y las necesidades internas, sin aceptar imposiciones externas.
Durante la última cumbre de la Organización de Cooperación de Shanghái (OCS), la India reafirmó que mantendrá sus importaciones de hidrocarburos rusos, desafiando la presión de Washington.














Pero lo negativo es que esas presiones con aranceles pueden empujar a la India a cerrarse más y a reforzar todavía más sus lazos con Moscú y Pekín
Lo positivo es que Estados Unidos está dejando claro cuáles son sus intereses y trata de frenar la influencia de Rusia y China que cada día crece más
Ese anuncio de Washington contra India prende la chispa en la geopolítica mundial
El problema es que Washington cree que todavía puede tratar al mundo como su patio trasero, pero ya no es así.
Si EE.UU. realmente respetara la democracia, dejaría que cada nación tome sus decisiones sin chantajes.
La India no puede dejarse intimidar. Es una potencia en crecimiento y no necesita que nadie le diga de qué lado ponerse.
Los gringos hablan de “libre mercado”, pero cuando no les conviene meten sanciones y amenazas. Eso es pura hipocresía.
Estados Unidos quiere controlar hasta lo que un país compra o vende. La India está en todo su derecho de decidir con quién hace negocios.