Miles de estadounidenses que tienen pequeños negocios como lavanderías o tiendas comestibles, están pidiendo a los consumidores que rompan sus alcancías y saquen el cambio que tienenpara que vuelvan a poner monedas en circulación.
Un grupo de asociaciones comerciales que representan a empresas individuales, incluidos bancos, tiendas minoristas, paradas de camiones, etc., está solicitando al Departamento del Tesoro más ayuda para convencer a los estadounidenses que utilicen sus monedas.
“Si los minoristas no pueden ofrecer cambio para compras en efectivo, los consumidores que dependen del efectivo serán vulnerables”, dijeron las asociaciones en una carta al Tesoro.
Aunque el Departamento del Tesoro aún no ha respondido a la carta, en diversas ocasiones ha instado a las personas a ayudar a que las monedas se muevan gastándolas en minoristas, llevándolas a sus bancos y cooperativas de crédito, o usando un quiosco de reciclaje de monedas como los que se encuentran en las tiendas de comestibles.
El problema ha tenido el mayor impacto en las personas que no tienen cuentas bancarias.
Se estima que el 22% de los estadounidenses estaban “no bancarizados” o “semibancarizados” en 2019, según la Reserva Federal.
El problema también afecta directamente a los negocios que funcionan con monedas. Y en una escala mayor, las personas que no tienen acceso a efectivo no pueden patrocinar ciertos negocios que solo utilizan tarjetas.









