El secretario de Defensa de Estados Unidos, Pete Hegseth, instó a los países europeos a asumir un papel más activo en la crisis del estrecho de Ormuz, al considerar que la reapertura de esta ruta comercial resulta más crucial para Europa que para Washington.
Durante una rueda de prensa en el Pentágono, Hegseth afirmó que Estados Unidos no debería cargar en solitario con la responsabilidad del conflicto y pidió aliados “capaces y leales” que respalden las acciones frente a Irán.
El funcionario subrayó que, debido a su producción energética, Estados Unidos depende menos del tránsito por Ormuz, a diferencia de Europa y Asia, regiones más vulnerables a una interrupción del flujo de petróleo y mercancías.
En ese contexto, cuestionó los esfuerzos diplomáticos impulsados por países europeos, como la reunión organizada por Francia y Reino Unido para promover una misión defensiva en la zona, calificándolos como insuficientes.
Hegseth también señaló que el bloqueo naval impuesto a Irán continuará vigente el tiempo que lo determine el presidente Donald Trump, en medio de negociaciones aún sin resultados concretos entre Washington y Teherán.
Mientras tanto, el tráfico comercial por el estrecho permanece limitado, en un escenario de alta tensión geopolítica que mantiene en alerta a los mercados energéticos y a la comunidad internacional.














