El primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, se sometió durante varios meses a un tratamiento de radioterapia por un cáncer de próstata detectado en fase temprana, información que no fue divulgada en su momento.
Según informó su oficina este viernes, el procedimiento médico resultó “completamente exitoso”, logrando la desaparición total de la lesión.
Aunque el diagnóstico —calificado como un cáncer benigno— se conocía desde hace más de un año, no se había hecho público que el mandatario recibió tratamiento. De acuerdo con su gabinete, Netanyahu solicitó retrasar la divulgación del informe médico durante dos meses para evitar su publicación en medio del actual conflicto bélico, alegando razones de seguridad y posibles usos propagandísticos por parte de Irán.
El documento detalla que el hallazgo del tumor se produjo de forma accidental tras una intervención por hiperplasia prostática en diciembre de 2024. Posteriormente, estudios de seguimiento detectaron una pequeña lesión sospechosa, menor de un centímetro, que fue confirmada como cáncer sin metástasis.
Ante este diagnóstico, el mandatario optó por una radioterapia focalizada, en lugar de vigilancia médica, con resultados positivos.
Sin embargo, medios locales reportaron que el jefe de Gobierno solicitó recientemente aplazar audiencias relacionadas con su juicio por corrupción, debido a que será sometido a una cirugía para la extirpación de la próstata en un hospital de Jerusalén, lo que implicará varios días de hospitalización.














