Emiratos Árabes Unidos aseguró este martes que los seis drones detectados en las últimas 48 horas contra su territorio fueron lanzados desde Irak, en medio de la escalada del conflicto en Oriente Medio y la participación de milicias proiraníes en apoyo a Irán.
Entre los ataques figura uno ocurrido el pasado 17 de mayo contra la central nuclear de Barakah, donde un dron impactó un generador eléctrico ubicado fuera del perímetro interno de la instalación, sin causar daños de seguridad ni víctimas.
El Ministerio de Defensa emiratí indicó que los drones tenían como objetivo zonas civiles e instalaciones estratégicas, aunque afirmó que no provocaron daños de gran magnitud.
Tras concluir las investigaciones, Emiratos advirtió que se reserva el derecho de tomar “todas las medidas necesarias” para proteger su soberanía y seguridad nacional conforme al derecho internacional.
El pronunciamiento coincide con la condena del Gobierno iraquí a los ataques lanzados desde su espacio aéreo contra países del golfo Pérsico, entre ellos Arabia Saudí. Bagdad rechazó el uso de su territorio para operaciones militares y aseguró que sus fuerzas de seguridad trabajan para impedir este tipo de acciones.














