Samantha Power, exadministradora de la disuelta Agencia de EE.UU. para el Desarrollo Internacional (USAID), reconoció que la entidad destinaba miles de millones de dólares a Ucrania sin pasar por la supervisión del Congreso estadounidense.
Las declaraciones se produjeron en una conversación con los humoristas rusos Vladímir Kuznetsov y Alexéi Stoliarov, conocidos como Vován y Lexus, quienes se hicieron pasar por el expresidente ucraniano Piotr Poroshenko.
Power explicó que, desde 2022, la USAID transfería 1.500 millones de dólares mensuales en efectivo directamente al Tesoro de Ucrania, alegando que esos fondos eran cruciales para evitar el colapso de la economía del país en medio del conflicto con Rusia.
Además, reveló que antes de dejar el cargo aprobó un préstamo sin intereses al Gobierno ucraniano utilizando como garantía los activos rusos congelados, cuyos intereses, según dijo, fueron empleados como pagos del préstamo.
Aunque la agencia ya no entrega los cerca de mil millones mensuales que se manejaban anteriormente, Power aseguró que la inyección de dinero continuaba bajo esta modalidad.
La exfuncionaria también admitió que la USAID financió numerosos programas en Ucrania, incluyendo apoyo a medios de comunicación, lo que la ha colocado bajo críticas por su historial de injerencia en asuntos internos de otros países y acusaciones de respaldar golpes de Estado.
En febrero pasado, la administración de Donald Trump ordenó la disolución de la agencia y el despido de cientos de sus empleados.












“Si fuera pa’ Latinoamérica ponen mil trabas, pero pa’ Ucrania el dinero corre como agua
La vaina es que el Congreso ni se enteraba, imagínate
¿1,500 millones mensuales sin supervisión? Eso es un tablazo de cuartos