La Fiscalía del condado de Martin presentó cargos formales contra el golfista Tiger Woods por presuntamente conducir bajo los efectos del alcohol o drogas, tras un accidente ocurrido el pasado 27 de marzo en Jupiter.
El proceso judicial inició en un tribunal de Stuart, donde los cargos fueron leídos en ausencia del deportista, de 50 años, quien no se presentó a la audiencia. Según reportes policiales, al momento de su detención mostraba signos de deterioro físico, como sudoración excesiva y comportamiento letárgico.
Las autoridades indicaron que Woods portaba dos pastillas de hidrocodona, un analgésico opioide. Aunque no dio positivo en la prueba de alcoholemia, se negó a realizarse un examen de orina, lo que derivó en la acusación por conducir bajo la influencia de sustancias.
La siguiente audiencia fue fijada para el 12 de mayo, cuando se determinará si el caso avanza a juicio o si se alcanza un acuerdo entre las partes. Woods, quien se ha declarado inocente, se encuentra fuera de Estados Unidos y, según su defensa, regresará en los próximos días.
Tras el incidente, el golfista anunció una pausa indefinida en su carrera para centrarse en su recuperación física. Actualmente se encuentra en proceso de rehabilitación por una rotura del tendón de Aquiles y su séptima cirugía de espalda, lesiones que lo han mantenido alejado de la competencia desde 2024.
Pese a su inactividad, Woods había contemplado regresar al circuito en el Masters de Augusta, lo que marcaría su retorno tras casi dos años fuera de los campos.















