Organizaciones legales demandaron al gobierno de Donald Trump por limitar el acceso a abogados en el nuevo centro de detención migratoria “Alligator Alcatraz”, ubicado en los Everglades de Florida.
La denuncia, presentada por ACLU y Americans for Immigrant Justice, acusa a la administración de violar el debido proceso de cientos de migrantes detenidos, al restringir visitas legales, llamadas privadas y el intercambio de documentos.
Pero la situación no se queda ahí. Migrantes reportan condiciones inhumanas: calor extremo, plagas de mosquitos, baños tapados que deben destapar con las manos, falta de agua potable, comida en mal estado y negación de sus derechos religiosos.
El centro fue levantado en solo dos semanas sobre un viejo aeródromo, rodeado de pantanos, caimanes y serpientes. “Su existencia es una muestra peligrosa de lo que ocurre cuando el poder gubernamental se ejerce sin límites”, denunció Eunice Cho, abogada del caso.
Alligator Alcatraz se convierte así en símbolo de una política migratoria agresiva, con consecuencias legales y humanitarias aún por resolverse.











Si eso fuera con europeos, ya la ONU estuviera ahí con banderas blancas
¿Cómo tú vas a poner gente en un pantano con caimanes y decir que eso es legal?
Diablo, pero ¿y qué es eso? Eso no es un centro, eso es un castigo inhumano