El asesinato a tiros de Zhang Dayong en Roma destapó una guerra interna en la mafia china por el control de Prato, ciudad considerada la capital textil de Europa y motor del “Made in Italy”.
Prato, con 200,000 habitantes y una de las comunidades chinas más grandes del continente, concentra unas 5,000 empresas de confección, en su mayoría subcontratistas manejadas por chinos. Allí se produce ropa barata para toda Europa, muchas veces con mano de obra explotada, contrabando de telas desde China y evasión fiscal.
La disputa, que ya se extiende a España y Francia, ha dejado un rastro de amenazas, agresiones, incendios y asesinatos. El “padrino” Zhang Naizhong es señalado como figura clave, aunque actualmente estaría en China.
El fenómeno también está ligado a corrupción local, prostitución, apuestas ilegales y narcotráfico, según exinvestigadores. El sector opera con jornadas de 24 horas y salarios de apenas tres euros por hora, en un sistema descrito como “zona sin leyes ni contratos”.
En los últimos meses, la tensión ha crecido, con protestas aisladas de trabajadores paquistaníes y el silencio forzado de los chinos por miedo a represalias. Incluso autoridades policiales y el alcalde de la ciudad han sido implicados en casos de corrupción que favorecen a las redes criminales.









eso de trabajar chinos explotados es una fábrica de problemas
si Prato es la capital textil, entonces el que manda ahí tiene cuarto y poder
tan peleando por el control del trapo, literal
ay mi madre, esa gente no juega, matan en Roma pa pelear en Italia entera