El gobierno de Estados Unidos inició este lunes el despliegue de agentes de ICE en varios aeropuertos del país para respaldar las operaciones de seguridad aérea, en respuesta a la escasez de personal que afecta a la Transportation Security Administration.
La decisión fue adoptada en medio del cierre parcial del gobierno federal, escenario que ha provocado que miles de empleados del Departamento de Seguridad Nacional continúen trabajando sin recibir salario, generando ausencias laborales, retrasos en inspecciones y congestión en terminales de alto flujo.
Desde tempranas horas se reportó presencia de agentes federales en aeropuertos estratégicos como el Hartsfield–Jackson Atlanta International Airport, así como en terminales de Nueva Orleans y varias ciudades de Texas.
Las autoridades explicaron que estos agentes asumirán funciones de apoyo, entre ellas supervisión en áreas de salida y control de identificación, con el fin de liberar al personal especializado para tareas prioritarias de seguridad.
La medida ha generado reacciones de organizaciones sindicales del sector aeronáutico, que advierten sobre los límites operativos del personal migratorio en funciones tradicionalmente asignadas a agentes entrenados de la TSA.
La presión sobre el sistema aeroportuario coincide además con nuevas interrupciones provocadas por el cierre temporal del Aeropuerto LaGuardia, tras el accidente aéreo registrado la noche del domingo.













Qué bien se siente ver que el Gobierno de Trump busca soluciones rápidas para que el turismo y los negocios sigan fluyendo este 2026.
Yo no creo que la TSA sea tan floja, pero si falta gente, lo mejor es que metan mano los que saben de seguridad de verdad hoy mismo.
Me gusta que se use el personal que ya tienen porque así no hay que estar inventando con gente nueva en medio de este marzo tan movido.