Una intensa ola de calor continúa alimentando los incendios forestales en el sur de Europa, donde Francia, Italia y España enfrentan múltiples focos activos que han provocado evacuaciones masivas, daños materiales y la muerte de un bombero.
En Italia, las llamas afectan principalmente a la isla de Sicilia, donde cerca de 50 incendios permanecen activos. Más de un centenar de personas y 22 pacientes de una clínica fueron evacuados, mientras unos 6,000 efectivos y 20 aeronaves trabajan para contener el fuego.
Las autoridades italianas confirmaron además la muerte de un bombero durante las labores de extinción y reportaron más de 1,000 incendios registrados en Sicilia desde el pasado fin de semana. Las altas temperaturas, que superan los 45 °C en algunas zonas, y la sequía han agravado la emergencia.
En Francia, los incendios han consumido más de 3,500 hectáreas entre el suroeste y el sur del país. Miles de residentes y turistas fueron evacuados en áreas cercanas a la cuenca de Arcachón, mientras las autoridades informaron que este año ya se han declarado más de 12,500 incendios, con unas 44,000 hectáreas afectadas.
La emergencia ocurre un día después de que dos bomberos murieran combatiendo un incendio cerca del aeropuerto de Burdeos.
En España, un nuevo incendio declarado en las proximidades de Toledo obligó a evacuar varias localidades de la comunidad de Madrid y al confinamiento preventivo de otra población.
Este nuevo foco se suma al gran incendio forestal que ya ha devastado unas 32,000 hectáreas al norte de Madrid, donde cientos de bomberos continúan trabajando para contener las llamas.
Expertos atribuyen el aumento de estos incendios a las condiciones extremas derivadas del cambio climático, que ha intensificado las olas de calor, la sequía y la propagación del fuego en distintas zonas de Europa.













