El Gobierno de Irán anunció la disolución de la policía de la moral, tras casi tres meses de protestas por la muerte de Mahsa Amini, la joven que fue detenida por ese cuerpo de seguridad por no portar correctamente el hiyab que todas las mujeres deben usar, practiquen o no el islam.
«La policía de la moral no tiene nada que ver con el Poder Judicial; fue suspendida por la misma institución que la instauró en el pasado», declaró el fiscal general Mohammad Jafar Montazeri, de acuerdo con la agencia Iranian Labour News.
Ninguna otra autoridad del país asiático ha confirmado la disolución de dicho cuerpo policiaco conocido como Gasht-e Ershad. La noticia se difunde días después de que el presidente iraní, Ibrahim Raisi, declaró que los códigos del islam son intocables, pero la aplicación de la Constitución puede ser «flexible».
El Gasht-e Ershad fue fundado en 2006 en la Administración de Mahmud Ahmadineyad. El objetivo de la policía moral es «difundir la cultura de la decencia y el hiyab», así como vigilar el cumplimento de los códigos de vestimenta estipulados en 1983 tras la Revolución Islámica que derrocó a la monarquía del sha.
Este cuerpo policiaco recibió críticas y señalamientos luego de darse a conocer que Mahsa Amini, una joven de 22 años, murió tras ser detenida por no portar bien el hiyab. La causa oficial de la muerte fue un ataque al corazón, pero los familiares afirman que el deceso se debió por los golpes que le habrían propinado.
El general de los Cuerpos de la Guardia Revolucionaria Islámica, Amir Ali Hajizadeh, reconoció que «más de 300 personas» han muerto durante las protestas sin dar más detalles.
Este 3 de diciembre, el Consejo de Seguridad del Ministerio del Interior de Irán precisó que la cifra es de 200 fallecidos, desde fuerzas de seguridad asesinadas en «actos terroristas», manifestantes, «elementos armados antirrevolucionarios cuyos miembros perteneces a grupos secesionistas», así como «personas inocentes que han muerto en condiciones de desorden de seguridad».









