La Organización de las Naciones Unidas (ONU) aseguró estar dispuesta a colaborar “con total transparencia” con las autoridades de Estados Unidos, tras las quejas del presidente Donald Trump por una serie de incidentes ocurridos durante su visita a la Asamblea General en Nueva York.
En un comunicado, el portavoz del secretario general António Guterres confirmó que se recibió un mensaje oficial de la misión estadounidense relacionado con los sucesos que marcaron la breve estancia de Trump en el edificio.
El presidente denunció en su red Truth Social que una avería en la escalera mecánica, un fallo en el teleprompter y un problema de audio en la sala donde ofrecía su discurso no fueron simples fallas técnicas, sino un “triple sabotaje” del que, dijo, la ONU debería sentirse avergonzada.
La ONU respondió reiterando su disposición a aclarar lo ocurrido y determinar el origen de los fallos. Sin embargo, los comentarios de Trump subieron el tono de su enfrentamiento con la organización, al acusarla de ser incapaz de cumplir con su misión original y de fallar en resolver los grandes problemas globales.
El mandatario ya había aprovechado su discurso de 55 minutos ante la Asamblea General para atacar a la ONU, criticando su gestión de los conflictos bélicos, sus posiciones sobre el cambio climático y lo que calificó como apoyo a la inmigración irregular.
Pese a sus ataques, Trump se reunió después con Guterres y declaró que EE. UU. apoyaba a la ONU “al 100 %”, aunque sus posteriores acusaciones han puesto esas palabras en duda.












