BUENOS AIRES — El presidente argentino Javier Milei ha escalado su confrontación con la prensa, combinando demandas penales, insultos públicos y campañas digitales contra periodistas críticos, justo cuando inicia el ciclo de campaña de cara a las elecciones legislativas de octubre.
A través de redes sociales y entrevistas, Milei ha repetido el eslogan «No odiamos lo suficiente a los periodistas» (NOLSALP), mientras dirige ataques verbales a medios y comunicadores, a quienes acusa de mentir y manipular. Hasta el momento, ha presentado denuncias por «calumnias e injurias» contra al menos ocho periodistas, aunque algunas ya fueron desestimadas por la justicia.
Analistas sostienen que estas acciones responden a una estrategia para reforzar su imagen como líder antisistema, desviar la atención de los problemas económicos y consolidar su base de apoyo.
“Milei polariza, impone agenda y adoctrina mediante el miedo”, advierte la politóloga Shila Vilker. A la par, casos como el de la periodista Julia Mengolini —blanco de ataques con inteligencia artificial y amenazas— demuestran un creciente clima de intimidación y censura.











¿Y esa es la libertad que él promueve? A callar voces críticas y a demandar por todo
Atacando periodistas lo que está enseñando es que no le gusta que lo cuestionen
Ese Milei lo que tiene es un pique con la verdad, no aguanta que le saquen los trapitos