Once personas han fallecido y al menos diez permanecen en estado crítico tras ingerir cococho, un licor artesanal y de bajo costo elaborado en condiciones insalubres en Barranquilla, Colombia.
La bebida, que se vende en botellas recicladas de plástico por unos 50 centavos de dólar, contiene alcohol etílico y metanol, sustancias que resultan letales al ser ingeridas. De acuerdo con la Alcaldía de Barranquilla, dos de los fallecidos tenían rastros de metanol en sus cuerpos.
Entre las víctimas figura el propio fabricante del licor, identificado por las autoridades como responsable de producir la mezcla en condiciones precarias. Otros 13 intoxicados reciben atención médica, de los cuales diez se encuentran en cuidados intensivos.
El Instituto Nacional de Salud (INS) recordó que las intoxicaciones con este tipo de bebidas adulteradas tienen una letalidad superior al 70%.
En Colombia, el consumo de alcohol artesanal o adulterado es común entre poblaciones en extrema pobreza o en situación de calle. Tan solo en Bogotá, la policía decomisó en diciembre de 2024 más de 2,000 botellas destinadas al mercado ilegal previo a las fiestas navideñas.
Las autoridades locales reforzaron los operativos para desmantelar fábricas clandestinas y advirtieron a la población sobre los riesgos mortales de ingerir licores sin registro sanitario.










