Berlín.– El presidente de Francia, Emmanuel Macron, y el canciller de Alemania, Friedrich Merz, manifestaron este viernes su intención de fortalecer el diálogo con China para impulsar la transferencia de tecnología hacia Europa y corregir los desequilibrios comerciales y monetarios que, aseguran, afectan a la economía de la Unión Europea.
Durante una rueda de prensa celebrada tras el Consejo de Ministros franco-alemán en la ciudad de Brühl, Macron afirmó que el objetivo es fomentar la creación de empleos en Europa mediante la instalación de capacidades tecnológicas chinas en territorio europeo, en lugar de depender únicamente de la importación de productos terminados.
El mandatario francés señaló además que el déficit comercial de la Unión Europea con China asciende actualmente a unos 1,000 millones de euros diarios, por lo que consideró necesario abordar con Pekín las distorsiones relacionadas con el tipo de cambio y la relación monetaria entre ambas economías.
Por su parte, el canciller alemán sostuvo que ningún país de la Unión Europea mantiene actualmente un balance comercial positivo con China y recordó que el déficit anual del bloque supera los 300,000 millones de euros.
Merz atribuyó parte de ese desequilibrio a la elevada productividad de la economía china, aunque también aseguró que el gigante asiático mantiene una moneda «drásticamente infravalorada» y dispone de capacidades industriales altamente subvencionadas, especialmente en sectores como el automotriz, lo que, a su juicio, representa un desafío para la industria europea.
Pese a las diferencias comerciales, ambos líderes coincidieron en que la prioridad es mantener un diálogo abierto con China y evitar una nueva escalada de tensiones comerciales entre ambas partes.













