El primer ministro británico, Keir Starmer, enfrenta una fuerte rebelión interna por su propuesta de reforma en las ayudas sociales.
Más de 120 diputados del Partido Laborista, el cual lidera desde su victoria electoral en julio de 2024, se oponen a la iniciativa, que busca recortar ciertas asistencias económicas. Es la mayor disensión dentro de su partido desde que asumió el poder, tras 14 años de gobiernos conservadores.
Starmer insiste en que el sistema actual “atrapa a las personas en la inactividad laboral” y necesita ser reformado para promover el empleo y equilibrar las finanzas públicas.
El gobierno planea restringir el acceso a ayudas por discapacidad y enfermedad, con la meta de reincorporar más personas al mercado laboral y ahorrar hasta 5,000 millones de libras esterlinas anuales.
A pesar de la presión, el primer ministro confirmó que someterá el proyecto a votación la próxima semana. Sus críticos advierten que, de aprobarse, la medida podría empujar a más de 250,000 personas a la pobreza. La controversia revive tensiones en el Partido Laborista, que ya tuvo que revertir otro recorte previamente anunciado para los jubilados.









eso de ayudar pa que la gente se motive a trabajar suena bien pero hay que hacerlo con cuidado
recortar ayudas por discapacidad eso ta duro compai no todos pueden echar pa lante así fácil
starmer quiere ponerle orden al despelote de ayudas pero la gente no siempre quiere trabajar