Un niño permanece en estado crítico y otros dos heridos de gravedad tras el tiroteo ocurrido el miércoles en la escuela católica de La Anunciación, en Minneapolis, que dejó dos menores muertos y 17 personas heridas.
El director interino del hospital Hennepin Healthcare, Thomas Klemond, informó este jueves que están atendiendo a nueve víctimas del ataque, entre ellas un menor cuyo diagnóstico sigue reservado por su delicada condición. Otros seis pacientes, cinco de ellos niños, evolucionan favorablemente, mientras que dos más se mantienen en estado grave.
Marty Scherer, jefe del Servicio Médico de Emergencias, detalló que uno de los niños recibió un disparo de escopeta en la espalda mientras intentaba proteger a un compañero.
El Hospital Infantil de Minnesota señaló en un comunicado que cuatro menores ya recibieron el alta, mientras que otros tres permanecen ingresados.
El ataque fue perpetrado por Robin Westman, de 23 años, quien abrió fuego dentro de la iglesia de la escuela, donde estudiaban niños de entre 5 y 14 años. Westman mató a dos menores de 8 y 10 años, hirió a 17 personas y posteriormente se quitó la vida, según confirmó la policía local.












“¿Otra vez en una escuela? Ya eso parece plaga en EE.UU.”
“Un loco armado acaba con vidas inocentes, qué impotencia.”
“¡Pero y qué es esto, Dios mío! Los niños no están seguros ni en la iglesia.”