Un nuevo sismo volvió a sacudir la capital venezolana y el estado La Guaira la mañana de este lunes, incrementando la preocupación de la población mientras continúan las labores de rescate tras los devastadores terremotos registrados el pasado miércoles.
El movimiento telúrico, sentido poco después de las 7:00 de la mañana (hora local), ha sido el más fuerte reportado desde los dos terremotos de magnitudes 7.2 y 7.5 que impactaron el norte del país con apenas minutos de diferencia y dejaron un saldo provisional cercano a los 1,500 fallecidos.
De acuerdo con el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS), el temblor alcanzó una magnitud de 4.6 y tuvo su epicentro a unos 27 kilómetros al norte de Caraballeda, en el estado La Guaira.
El nuevo evento sísmico ocurre mientras equipos de rescate nacionales e internacionales mantienen una intensa búsqueda de personas que aún podrían permanecer atrapadas bajo los escombros de edificios colapsados.
Aunque las autoridades venezolanas no han ofrecido una cifra oficial de desaparecidos, estimaciones de organismos internacionales indican que decenas de miles de personas permanecen sin ser localizadas desde la tragedia.
En La Guaira, una de las zonas más afectadas por los terremotos, persisten escenas de devastación, con edificios derrumbados o gravemente inclinados y brigadas de emergencia trabajando de manera ininterrumpida para asistir a los afectados.
Según el balance más reciente del Gobierno venezolano, 774 edificaciones presentan daños estructurales, de las cuales 189 colapsaron por completo como consecuencia de los fuertes movimientos telúricos registrados la semana pasada.














