Ginebra.– Una comisión independiente de las Naciones Unidas afirmó que la población palestina continúa atrapada entre la violencia ejercida por fuerzas israelíes y colonos en Cisjordania, y las acciones represivas atribuidas a Hamás en la Franja de Gaza.
Las conclusiones forman parte de un informe que será presentado la próxima semana ante el Consejo de Derechos Humanos de la ONU, en el que se examinan presuntas violaciones de derechos humanos y del derecho internacional cometidas durante los últimos años en los territorios palestinos.
Según el documento, Israel tiene una responsabilidad central en los actos perpetrados por colonos israelíes en Cisjordania, mientras que Hamás y grupos armados vinculados a la organización son señalados por diversos episodios de violencia y ejecuciones ocurridos en Gaza.
El presidente de la comisión, el jurista indio Srinivasan Muralidhar, sostuvo que existe un elemento común en ambos escenarios: la imposición deliberada de sufrimiento sobre la población civil palestina.
El informe indica que los ataques de colonos israelíes en Cisjordania aumentaron significativamente durante 2025, dejando víctimas mortales y centenares de heridos. Asimismo, señala que esta tendencia habría continuado durante 2026.
Los investigadores concluyen que la violencia ejercida por algunos colonos contribuye a consolidar la ocupación y la expansión de asentamientos considerados ilegales por gran parte de la comunidad internacional.
En relación con Gaza, la comisión documentó numerosos incidentes de violencia grave y ejecuciones ocurridos entre 2024 y 2025. De acuerdo con el informe, Hamás estuvo presuntamente implicado en decenas de estos casos, incluidos episodios de ejecuciones públicas.
La comisión sostiene que estas acciones constituyen violaciones del derecho internacional y podrían ser consideradas crímenes de guerra. Además, advierte que estas prácticas agravan el impacto psicológico y humanitario sobre una población que ya enfrenta las consecuencias del conflicto armado.
El documento se suma a otros informes previos elaborados por la comisión investigadora de la ONU, que han examinado la conducta de las partes involucradas en el conflicto y sus efectos sobre la población civil palestina.













