El Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK) inició formalmente su proceso de desarme este 11 de julio con una ceremonia simbólica en el norte de Irak, poniendo fin a 40 años de lucha armada contra el Estado turco.
Entre 20 y 30 combatientes destruyeron sus armas, en lo que marca el cierre de un conflicto que ha dejado más de 40,000 muertos. El presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, celebró el gesto como una victoria nacional que abrirá paso a una nueva etapa de estabilidad en la región.
La decisión se produce luego de que el líder encarcelado del PKK, Abdullah Öcalan, anunciara en junio la transición del grupo hacia una “fase de política democrática y derecho”.
A pesar de estar preso desde 1999, Öcalan sigue siendo una figura central en el movimiento kurdo. Turquía, Irak y el Gobierno Regional del Kurdistán supervisan el proceso, mientras partidos como el prokurdo DEM y el opositor CHP muestran respaldo al avance.
En zonas kurdas de Irak, donde el conflicto afectó severamente la vida rural, los civiles expresaron una esperanza cautelosa. Muchos vieron sus hogares destruidos y su forma de vida arruinada por enfrentamientos entre el PKK y las fuerzas turcas.
Líderes locales esperan que el retiro del PKK traiga consigo el fin de los bombardeos y la recuperación de tierras agrícolas, tras años de violencia e inestabilidad.










ocalan preso pero todavía tiene más influencia que muchos políticos sueltos
por fin turquía se va a poder dormir con un ojo cerrado y el otro medio abierto
eso sí es una bomba de noticia 40 años de guerra y ahora vienen a bajarle